Para los seguidores de un sueño llamado Òrúnmìla

Para los seguidores de un sueño llamado Orúnmila

Nos revela Òrúnmìla: “El secreto del éxito es oír siempre a la voz silenciosa de la Divinidad llamada Perseverancia…”

África y América se encuentran en medio de un nuevo escenario de debates e ideas en torno a la misma fe, con los mismos ceremoniales, iguales centros y objetos de adoración, formas y filosofía de ver la vida, idénticas deidades, símiles religiones, y hasta con mismas necesidades de agrupación y libre asociación, todo supuesto que a través de estos grupos y sociedades se refleja el mismo miedo en ambas tierras: a perder sus identidades y ver desaparecer sus acervos culturales. También sus intereses económicos y de subsistencia. Aun así, teniendo los mismos puntos de encuentro, están en medio de un gran cisma que hace difícil su superación sin que hayan víctimas de por medio, estas son las generaciones de relevo de la quinta Religión emergente del mundo.

Si el hombre no piensa en lo que está distante, hallará pesaroso lo que está cerca… esto no lo dice Òrúnmìla, son palabras de Confucio, pero que hoy más que nunca son muy atinadas y precisas para este tema y muchos otros donde ésta religión tiene influencia y genera crecimiento, la mayor parte de la gente rara vez piensa con seriedad en el futuro, normalmente sueña y fantasea, pero en una forma seria y contundente, muchos no lo hacemos; cuando nos reunimos en asociaciones y grupos, hacemos lo mismo, olvidando que para hacer efectivos los proyectos y objetivos se requiere de metas, planes, acciones y sobretodo PERSEVERANCIA, que se traduce inmediatamente en TIEMPO, tiempo que se comparte entre quienes tienen el mismo objetivo o meta, pero que lamentablemente no todos están dispuestos a invertir en sí mismos y para beneficio no solo de quienes le rodean, sino de las generaciones de relevo, dejando una herencia tangible y la posibilidad de TRASCENDER. El resultado termina siendo que muy pocos hacen el trabajo de muchos y muchos exigen a pocos que lo hagan muy rápido. Normalmente, cuando se presentan estas situaciones, los pocos que ejecutan, terminan abandonando los proyectos, con las consecuente sombra de la crítica, por parte de quienes no ayudaron en obtener el éxito sobre los que seguramente sacrificaron mucho de sí, empezando por lo irrecuperable, EL TIEMPO.

Definitivamente, son más las personas que fallan por carecer de metas, que las que lo hacen por no tener talento, habilidades, experiencias o cualquier tipo de cualidad u otro factor. Lo que no han tenido en la vida, ha sido porqué luchar, es decir; una meta. En la fe y el dogma que hemos adoptado de libre voluntad del Ifismo, hay mandamientos y leyes emanadas de la Divinidad hacia sus seguidores, todo un compendio que se podrían (tal vez, sin pecar de sobrevalorarnos), englobarse en dos grupos;

  • Nadie debe aprovecharse de la ausencia física de Òlóddúmàré para arrogarse a sí mismo su rol como Creador y Padre de la Creación y…
  • Nadie debe hacerle a otro lo que no les gustaría que le hicieran a él, la Regla de Oro, esto quiere decir que no se robará, matará, mentirá, seducirá, traicionará ni se actuará con sedición, hipocresía o falsedad, en fin, hacer alguna cosa que podría tener por resultado el daño, dolor o el sufrimiento de otros, de cualquier forma y manera pensable;

Cuando hace ya un año se decidió empezar a cristalizar el emprendimiento del Proyecto ANSI, montones de Awoses y seguidores de esta fe, se involucraron en una de las tareas más interesantes, jamás llevadas a cabo por los creyentes de esta fe y que obedecen a un clamor y un sueño a voces altas, pedido por cuanto consagrado se puede uno encontrar en las calles de todo el País, Bàbálàwos, Òlórishas, Nganguleros, Aleyos tienen un sueño de rescate de valores, éticos y religiosos morales, devolviendo la majestad de lo que nos legaron nuestros Ancestros hace ya trescientos años, con sus defectos y detalles, en medio de esclavitud, maltrato moral, cultural y físico, lágrimas y sudor en los campos, estos hombres y mujeres, con astucia y picardía, lograron legarnos el más intercultural y refinado producto, venido de la fusión de lo mejor de África y América, el gran ajiaco cultural del que tanto nos habló Don Fernando Ortíz. Se nos dió una META. La Asociación Nacional de Sacerdotes de Ifá de Venezuela (ANSI), nació, encontró su espacio y con el pasar de los días las ideas y sueños de muchos se empezaron a plasmar en líneas para darle forma a este gran Proyecto, algunas propuestas serán de corto, mediano y largo plazo, casi todas son realizables, pero solo si cuentan con el apoyo y consenso de todos, porque algo es claro en este emprendimiento y es que ANSI SOMOS TODOS.

Ningún piloto de ningún avión se atrevería a partir de un aeropuerto sin un destino claramente definido y sin los conocimientos precisos para alcanzarlo. Sin embargo, eso es justamente lo que hace la mayoría de las personas, “despegan” en muchas direcciones sin saber a dónde van o cómo llegarían. En ANSI, sabemos con claridad a dónde y cómo vamos, con quien, para qué y porqué. En medio de este transitar nos hemos topado con todo tipo de caracteres, los menos, de chantaje y egos deformados, los muchos, de miedo al qué dirán y a no tener éxito, sí, porque aunque no se crea, muchos, le tienen miedo al éxito y los más, que creen en la posibilidad de construir algo inédito, grande, referencial y que genere sin duda alguna un estado de pertenencia como no se había construido antes y que ahora, se va haciendo una contundente realidad. Son muchos los que vagan sin sentido o destino claro en la vida, sin tener propósitos o metas. La vida los lanza como una paja en un mar inquieto y ellos se abandonan al azar, permitiendo que las fuerzas del exterior controlen sus vidas. A la postre, jamás llegan ni llegarán a su meta, porque jamás se han fijado esa meta. Esta es la razón por la que otros emprendimientos no han logrado cuajar adecuadamente en el pasado religioso de nuestra Nación. ANSI es la excepción, pues su ruta y metas están más que definidas y serán referencia sin duda, nacional e internacionalmente, su nombre está traspasando como nunca antes para nuestros religiosos las fronteras de un simple sueño. ANSI es una realidad. Todos somos parte de ella.

El éxito no es un accidente ni una generalización nebulosa. Es el producto final, el resultado de planes y acciones encaminados a una meta personal y/o colectiva específica, Ifá nos lo muestra en todos sus Ese, Itón (Itá), Patakies y en todo el cuerpo literario de los Òdu que tanto hacemos énfasis en intentar conocer y dominar, pero no con tanto éxito, pues una de las cosas que originariamente nos desea mostrar e insiste vigorosamente en enseñarnos Ifá, es que su máximo exponente, Òrúnmìla, nos dice una y mil veces, Perseverancia, paciencia, constancia, tenacidad, disciplina, autocontrol, sencillez, humildad, tolerancia, cooperación, solidaridad, sentido humano de ver a nuestros semejantes y no hacer a otros lo que no queremos para nosotros. En nuestras manos, los fundadores del Proyecto ANSI, está el demostrar que de una manera u otra hemos aprendido de las enseñanzas de Ifá y de nuestro Òrísha patrón Òrúnmìla. Muchísimos ojos y esperanzas están depositados en nuestras manos y capacidades y lo sabemos. ANSI no defraudará esa confianza.

El Òdu Ògbé Oligún (Ògbé Yonú-Ògbé Ògúndá), es uno de los que nos habla sobre la magnífica enseñanza de Ifá sobre la Perseverancia como cualidad de Òrúnmìla, pues este fue el Òdu que nos reveló sobre la capacidad inagotable de Òrúnmìla sobre la paciencia; él declaró que aunque parece “débil y enclenque”, cuando decide moverse puede ser tan rápido como el relámpago. Cuando es ofendido, le toma tres años para reaccionar, dejándole de ese modo, suficiente tiempo al ofensor para que se arrepienta y busque el acercamiento. Aun cuando él decide tomar la ofensa, su reacción es tan lenta como el movimiento del caracol de tierra (Igbín), aunque sus pies son tan numerosos como los del ciempiés, el que está dotado de tantas extremidades y se mueve lentamente, nos dice; “cuando me muevo y mi paso es obstruido por una roca del camino, me enrollo como el ciempiés y espero que madure el follaje de los árboles y caiga al piso para formar un puente que me facilite mi paso por encima de ella. Si mi movimiento es obstruido por un árbol caído, espero que se descomponga para continuar mi camino, tiene que ser verdaderamente una ira tremenda que pueda sobrevivir el tiempo que toma corroerse y deteriorarse un árbol caído, o el follaje que cae amontonándose sobre la roca, la que puede llevar a Òrúnmìla a tomar posición sobre su ofensor, pero sin duda alguna, llega; así somos los Awoses, así debemos ser y así somos en el Proyecto ANSI, estamos determinados, gozamos de gran paciencia, estamos identificados con el compromiso que asumimos y lo cumpliremos. La profecía del Òdu Ba Wá 2020, manifestado en el Òdu Ògbé Roso, bien nos lo dice: “Òrúnmìla tomo la autoridad sobre todas las divinidades y se hizo invencible” esto lo hizo gracias al consejo de Ifá. En ANSI no dejaremos de contar con el consciente y eficiente consejo de Ifá, Òrúnmìla, los Òríshas y nuestros ancestros.

Así es como Òrúnmìla enseña y encarga a todos sus hijos y seguidores que desarrollen una disposición inagotable hacia la paciencia y la perseverancia, así se nos ofenda. No debemos olvidar que las medicinas y los hechizos pueden fallar como remedios, pero la eficacia de la paciencia nunca falla. El èbó practicado con paciencia y perseverancia jamás falla. Hasta el pájaro carpintero debe su éxito al hecho de que usa su cabeza y no abandona hasta que termina la tarea iniciada.

África y América irán encontrando sus destinos en común, pero no se debe confundir términos, el hecho de tender puentes de entendimiento no infiere que se debe perder nuestra idiosincrasia e identidad, aprender los unos de los otros, complementar los espacios perdidos o poco claros, no implica la pérdida de lo legado, ANSI defenderá lo que se nos ha legado y lo cultivaremos como herencia viva que nos toca ser,

A nuestros Awoses y seguidores en todo el mundo le damos seguridad de ello y a nuestros detractores dentro y fuera de nuestras fronteras, seguiremos demostrando la capacidad y sagacidad con la que somos capaces de llevar nuestro legado y meta. A los que no creen en nuestro Proyecto le podemos decir: Òrúnmìla no es un sueño, a través de ANSI y su Proyecto, somos y seremos una gran realidad. Con humildad les invitamos a aunar esfuerzos y trabajar por la edificación de nuestra fe, mandato que se nos instruyó cundo nos ordenamos como Sacerdotes de esta maravillosa ciencia y filosofía de vida.

Quien no persevera, no triunfa, dicta Ifá.

Atte.

Juan M. Ceballo

Awó Òbàrà Osa Sec. Gral ANSI Venezuela


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Juan Manuel Ceballo Obara Sa
Juan Manuel Ceballo - Awo Obara Sá
Secretario General de ANSI at | isowo16@gmail.com | + posts

Awo ni Orúnmila Obara Sá (1992). Oni Shangó (1982). Asesor de Empresas.

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