El hombre paciente se hace rey del mundo (Reflexión atemporal)

Sin dar vueltas para dorar la píldora, esta cuartilla pretende ser un bálsamo que genere tranquilidad y confianza. Y me refiero a la Asociación Nacional de Sacerdotes de Ifá de Venezuela, su organización y construcción orgánica/colectiva.

Desde el primer ejercicio concreto de convocatoria y aglutinamiento de voluntades para la conformación de ANSI, todos sus miembros, amigos, simpatizantes y hasta adversarios, hemos estado al filo de la expectativa constantemente; nos convocaba primeramente: la realización del Oddun Bawá para Venezuela en el año 2020, y en  torno a esta acción echar los simientes de una organización que ayude a fortalecer la raíz del ifismo venezolano y la fe en Orisha.

Según fueron haciéndose públicas las ceremonias previas al Oddun, y las reuniones de conformación de las coordinaciones regionales, así mismo, fue agudizándose la intensión de frustrar la obtención de la letra, la conformación de ANSI, y peor aún, en el empeño, se intentó aminorar, ridiculizar y menoscabar la credibilidad, no solo de quiénes se sumaban a conformar ANSI, sino de todos los awoses y olorishas venezolanos, dado esto por individualidades nacionales con almas míseras en contubernio con actores foráneos a nuestra realidad.

Hicieron llamados desesperados por grupos privados, publicaron en redes sociales, hicieron reuniones y tertulias, pero al fin y al cabo, el arrojo por construir fue mayor, y por voluntad de Olofin llegamos al 21 de diciembre con la solemnidad y la organización que se esperaba -con todo y los errores que pudieron darse-, Venezuela vivió la experiencia inédita de obtener la letra del año con un número importante de religiosos venezolanos involucrados, podemos decir, que se fundó un concilio amplio y plural, para marcar un nuevo hito en el ifismo venezolano y latinoamericano.

No podemos decir que salimos ilesos de toda esa experiencia del año 2019. Debemos evaluar y reconocer que en algunos miembros de nuestra organización, la campaña antiANSI surtió efecto, que algunos se dejaron convencer o, yo me atrevo a decir, que ya venían convencidos de un espíritu derrotista –y digamos que sin malas intenciones- se dieron a la tarea de la comidilla, murmurando por grupos de whatsapp, tocando algunos personas aún confundidas, “pensando en voz alta” y en momentos oportunos que ANSI se burocratizó, para diseminar la idea de que ANSI, su directiva y el esfuerzo de construcción, se perdió.

¿Por qué proferir semejante absurdo? Porque sencillamente les da la gana. Algunos, desde la comodidad de ser awoses con muchos años de consagración pero, sin ningún antecedente de esmero por la construcción de ninguna organización colectiva. Otros con menos probidad, más que las ganas de llamar la atención, repiten como un mantra: Yo lo dije, que esto se iba a perder.

Lo dicen con tal irrespeto por el trabajo y esfuerzo de sus compañeros, que parecieran sentir un morboso placer en que una sentencia de tan de poca lealtad con el colectivo, se cumpla.

En ANSI hay  diferentes criterios y un caudaloso río de ideas para la consolidación de nuestra asociación. Hay awoses de carácter paciente y reflexivo que entienden que todo proceso de construcción, toma tiempo y esfuerzo, aportan cuanto deben y confían en el liderazgo que nosotros mismos erigimos. Conforman también nuestras filas, quienes se dan a navegar por la aventura de ideas inmediatistas que puedan saciar la necesidad de ver una institución ya construida, sin reflexionar, que en teoría la construcción de ANSI se sustenta en la capacidad de un colectivo numéricamente importante más, la realidad nos refuta, cuando por diversas razones queda en hombros de un grupo muy reducido de awoses el continuar con las tareas pendientes del oddun bawá y la construcción orgánica de base en el ámbito local de las coordinaciones regionales. Viendo esto último, es muy difícil construir una organización nacional, y a la vez atender demandas particulares y satisfacer egos o ataques de malcriadez, de quiénes demandan acciones de los demás si mover un dedo.

“Vamos que el camino es largo, pero lo acorta el empeño que le pone el pescador cuando va moviendo el remo y recuerda la verdad que a su alma maravilla: a dios rogando, pero remando hasta llegar a la orilla”, dice una canción.

La paciencia y la disposición de una comprometida participación, además de la necesaria crítica y la acción, hará posible que ANSI no solo terminé de constituirse, sino que, además, sea una contribución real y tangible para mejorar la práctica de nuestra población religiosa y la vida espiritual del pueblo venezolano.

ANSI no se detiene por deseos mezquinos de particulares que aspiran tener razón en lo nefasto. ANSI no se detiene, Aun, cuando las circunstancias en medio de una pandemia son adversas, se sigue construyendo. ANSI es la voluntad de crear de un colectivo, que no se desvanece sino que se crece.

Centauro Saher Awó Ni Orumila Iwori Ogundá


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Iwori Ogundá
Jesús Alí Maldonado - Awo Iwori Ogundá
Afiliado de ANSI Estado Miranda | taysta13@gmail.com | + posts

Awo ni Orúnmila Iwori Ogundá (2014). Trabajador Social y Músico.

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