La alegría del éxito y otras distracciones (Introspección de una urgencia)

El presente texto es una reflexión personal que comparto para contrastar y encontrarme con afines.

En días recientes, tras las declaraciones ofrecidas a un medio de comunicación masivo, el Fiscal General de la República en la vocería de cuerpo integrado en una comisión de varias instancias públicas, dio inicio a lo que pudiera ser, de hecho, la derogación del derecho constitucional que guarda -para los ciudadanos en territorio venezolano- la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 59 y que refiere a la libertad de culto.

Se hace necesario destacar que cuando un funcionario público de alto nivel emite declaraciones públicas desde cualquier medio masivo, no da una opinión personal. En tal caso, parte desde el Yo -comprometiendo su visión personal- para declarar una decisión minuciosamente escudriñada en pros y contras; conoce el alcance de sus palabras, a qué sector se dirige y la respuesta que espera de la sociedad, sea esta en apoyo o desacuerdo de cualquier medida anunciada. Es decir, lo que un funcionario público de alto nivel declara no es aislado de una posición gubernamental plena en su estructura y aparato jurídico, es una decisión ya tomada con antelación y en declaración pública ante los medios de comunicación pone en aviso el proceso y procedimiento para el ejecútese de la medida adoptada.

En la actualidad, atravesamos momentos de alta dificultad y coyuntura mundial por la escalada global de la pandemia y la crisis integral que conlleva una emergencia sanitaria de tal magnitud; Venezuela no escapa a esa realidad, por lo que también agudiza las contradicciones internas existentes antes de la pandemia y los nuevos problemas que surgen a raíz de esta. Por ello es preocupante que en medio de tal coyuntura, el aparato del Estado tome acciones directas para embestir en contra de la libertad individual y colectiva de manifestar creencias religiosas y de culto, al señalar abiertamente a los y las practicantes de la santería como responsables de una serie de hechos delictivos no vinculados a la liturgia ni corpus filosófico de la religión yoruba, que en su seno cobija a un nutrido grupo social entre sus practicantes. Sin lugar a dudas este señalamiento pone en vilo el estado laico que sostiene la constitución nacional y arremete en contra del derecho que tenemos los ciudadanos a tener diversidad de creencias.

Ojuani Pokon (Cuando el río suena es porque piedras trae)

Es un momento difícil para tomar decisiones precisas, oportunas, rigurosamente ceñidas en la razón, el derecho y blindadas robustamente a la luz del poder colectivo. La ocasión alerta que de nuevo la religión yoruba y sus practicantes están en la mira de oscuros y mezquinos intereses que enfilan su posición e influencia en el poderoso Estado venezolano para criminalizar a quienes no profesen una sola fe uniforme e impuesta. Es crucial que las bases de las religiones y cultos en Venezuela se planten frente a la amenaza de quebranto a los derechos de su libre ejercicio, y que las organizaciones que las representan tomen carrera pública de activa agitación para contener lo que pudiera ser un flagelo a nuestra religión.

ANSI: un emprendimiento exitoso.

Desde el año pasado se concretó en la acción la fundación de ANSI como organización de amplia integración en todo lo concerniente a la religión yoruba en Venezuela. Con la conformación de ANSI se logró la suma de una estimable data que da cuentas numéricamente de las y los sacerdotes consagrados e iniciados en el país, teniendo así un reconocimiento orgánico y territorial de los practicantes de la fe yoruba así, bajo esta premisa se materializó la letra del año 2020 como primer objetivo establecido por la base fundacional de ANSI.

El 2020 transcurre bajo el augurio profético de Ogberoso Untele, y pone a la organización ante un alto reto frente al país por librar una lucha entre inteligentes para la supervivencia de nuestra fe; por ello es necesario que todo camino sea estimado, toda idea sea sumada y todos los miembros de ANSI sean corresponsables de lo que implica la defensa de los derechos al libre ejercicio de nuestra práctica. Es decir, no podemos permitir que se crea que ANSI solo son tres personas recurrentes en todos los espacios y fungiendo diferentes roles; es menester que los estados pasen al frente y evidencien el liderazgo, la diversidad y riquezas de talentos y habilidades que poseen sus miembros en espacios locales; de igual modo que la ciudad capital escuche la voz de los Awoses y Olorishas del interior del país, dando cuentas que ANSI es más que un logo y una consigna, es mostrar con toda la gente afiliada en sus filas, que es un cuerpo orgánico que no tiene flancos débiles y hasta el más pequeño de nuestros hermanos puede dar la lucha en defensa de la fe que enarbolamos sin dilación ni desvíos en laberintos tácticos y estratégicos. En ANSI somos Todos y Todas y es menester hacer énfasis en ese plural para sostener la palabra frente a quienes desde el desconocimiento atacan la práctica yoruba. No solo por los miembros de ANSI, ni por quienes profesan nuestra religión, sino por todos los que desde la fe y el encuentro con la sabiduría ancestral ofrecen la sanación espiritual en beneficio colectivo del pueblo venezolano.

Ogunda masá (En la unión está la fuerza)

Todas las voces diciendo que no somos criminales ni hay oscuridad en nuestra liturgia harán que el oído sordo en desconocimiento escuche; todas las manos sumadas en sostener la raíz cultural que alberga en la energía de Orisha, que es decir: la madre tierra y la naturaleza, dejarán ver la luz de esta verdad que también somos. Es momento de hacer sensibles a nuestra causa a aquellas personas que aunque no conozcan o estén incluso en desacuerdo con lo que somos, reconocen y respetan el libre derecho de cada individuo a ejercer una creencia.

Solo la unión nos dará la fuerza que requerimos para resistir el embate, unirnos no solo a los iguales, el ifismo y la osha venezolana demanda que es el momento histórico de unirnos a los indígenas y sus shamanes, a curanderos de los pueblos, a las comadronas y su medicina de monte para el buen parir, unirnos para que junto a nosotros sobreviva el saber ancestral que reside en nuestra tierra.

Distante está el río Níger del Río Orinoco, Lejos queda el Monte Escambay de la montaña de Sorte, es la hora y el momento venezolano.


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Iwori Ogundá
Jesús Alí Maldonado - Awo Iwori Ogundá
Afiliado de ANSI Estado Miranda | taysta13@gmail.com | + posts

Awo ni Orúnmila Iwori Ogundá (2014). Trabajador Social y Músico.

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